(PARÉNTESIS: GUERRA CONTRA LAS DROGAS)


Hay que distinguir entre narcotráfico y drogadicción, la drogadicción que es un problema de salud y otra cosa muy distinta es el narcotráfico, que es un considerado como un grave problema de seguridad nacional.

Legalizando y reglamentando el consumo de drogas no se resuelve el problema de la drogadicción, pero si se elimina al narcotráfico, lo cual puede ayudar, en cierta medida, a reducir el problema de la drogadicción, y ello por dos razones. La primera: los recursos que el gobierno destina a combatir (sin resultados proporcionales), al narcotráfico, podrían destinarse a combatir más eficazmente (prevención y rehabilitación), la drogadicción. La segunda, más importante que la primera: eliminando al narcotráfico se elimina una importante fuente de oferta de drogas, que se encarga de "promocionar" el producto entre las capas más desprotegidas de la sociedad: los niños y los jóvenes, con quienes los narcotraficantes hacen el esfuerzo por "engancharlos". A los narcotraficantes (oferentes), les conviene que aumente la demanda por su producto (drogadictos), y se esfuerzan para que así sea. Si se elimina al narcotráfico se elimina esa fuente de oferta, que está muy interesada en que la demanda crezca cada vez más.

El narcotráfico se ha convertido en una actividad que reporta ganancias multimillonarias, ­en dólares, que alcanzan para corromper a medio mundo, y para transformarse de narcotráfico a narcopolítica, y de narcopolítica a narcocracia. Y el narcotráfico se ha convertido en una actividad de ese tipo por la simple y sencilla razón de que está prohibido, prohibición que lo convierte en una actividad de alto riesgo que reclama, para su realización, ganancias suficientes. Si desaparecen las ganancias desaparecerá también el narcotráfico. ¿Qué se debe hacer para desaparecer esas ganancias multimillonarias? Legalizar y reglamentar el consumo de drogas. Dado que es una actividad prohibida, el narcotráfico es un negocio que reporta ganancias multimillonarias, lo cual lo convierte, para gente sin escrúpulos, en una actividad sumamente atractiva, de la cual se benefician, entre otros, quienes desde el poder protegen a los narcotraficantes.